Aquí retornando luego de una atareada primera semana de clases. Es fin de semana largo y aprovecho para publicar otro post sobre Monte Cristi. Sí, ya sé que fue un sólo día que estuve allá, pero el viaje me impactó mucho; aunque admito que la experiencia fue mucho más agradable gracias a Dariel, Yazmin, Jenny y Crisnel que compartieron conmigo ese día.
El estar lejos de mi casa me ha puesto nostálgico y también me ha hecho apreciar mucho más mi familia, mi casa, mi ciudad (Santiago es Santiago), la PUCMM, mis amigos de Complemento...
Complemento es algo que ha significado mucho para mí. Ahí he conocido a quienes considero mis mejores amigos. Tengo muchos otros amigos (y muy buenos) fuera de ahí, pero de manera aislada, no como comunidad. El sentido de grupo es algo que añade mucho a una amistad. Pero volviendo al punto, creo que lo mejor ha sido encontrar gente que tiene los mismos valores, criterios y objetivos. Son gente que me inspiran a seguir trabajando y a tratar de hacer las cosas bien. Hubo dos casos en específico, Yazmin y Dariel, que me "engranujaron" de la emoción.
Comienzo primero con Yazmín. Ya se está graduando y está en ese momento donde uno comienza una cuenta regresiva, el momento de "me voy a graduar", el momento de que cualquier cosa puede ocurrir. Ahora es el momento de soñar. A comenzar en limpio, en cero. Ahora es que "se separan los hombres de los muchachos", ahora es que comienza "la candelá", puede ser excitante o atemorizante, dependiendo de cómo sea tu manera de ver las cosas. Puedes ver que todo está mal y pensar que no hay nada que hacer o pensar que puedes ser tú quien sea el/la primero(a) en hacer las cosas bien.
Me estuvo contando que quiere ir fuera a hacer una especialidad, quizá sea a Japón. Aquí no se sabe qué puede ocurrir, pero lo bueno de todo es que no queda más remedio que ocurra algo bueno. Es algo que siempre me ha costado trabajo asimilar, con mi mente lógica y matemática: no hay forma de saberlo, ni de asegurarlo, pero tú sabes que no queda más remedio que todo salga bien. En ese momento te da como un friíto y miras pa'rriba, respiras hondo y te lanzas al vacío. No sabes de dónde sale la inspiración, pero está ahí. Es una experiencia chulísima y cuando tus amigos la viven, es como si la vivieras tú también.
Hoy mismo estuve en el hospital viendo a mi amigo Mike Roller, el cual, literalmente, se rompió una pierna practicando "bouldering" (no sé cómo se traduce). Se fracturó totalmente la tibia y el peroné (su pierna formaba un ángulo de noventa grados... hacia los lados) y además se dislocó el codo izquierdo. Eso fue ayer. Hoy le colocaron un implante de titanio en la pierna y ya está calculando cuándo volverá a hacer rock climbing. Uno diría que qué necio este tipo, está en el hospital y ni bien ha salido y ya está calculando cuándo volverá a hacer lo mismo que le provocó la fractura... No sabe cuándo será, ni cómo, pero será... Todo le dice que no, pero él sabe que sí...
Pero, volviendo a Yazmín, o la futura Dra. Báez, no hay nada como la sensación de comenzar, es como levantarse temprano en la mañana: queda el día completo para hacer cosas, sólo queda que no nos venza la pereza ni la desilución.
Por el otro lado, con Dariel comentaba algo muy parecido, pero él lo veía desde un punto de vista más global, refiriéndose al país. Él mencionaba que se sentía optimista con respecto al país y yo le comentaba que me alegraba que él lo viera así, que yo también compartía esa opinión. Pero (sí, siempre hay un pero) que el pesimismo que encontraba era muy fuerte y con argumentos muy sólidos, tanto así, que muchas veces le mataba su propio optimismo. Y lo entiendo perfectamente. En una de las tertulias que tuve por allá con algunos de mis amigos, estuvimos conversando y llegamos a la conclusión (me incluyo, porque en el momento no tenía más argumentos para probar lo contrario) de que "el país está jodío y no hay forma de salir de esta situación". Y bajo esta perspectiva, no queda más que aguantar nuestra suerte... o rogar a ver si nos sale una visa y poder salir del país.Pero a pesar de todo eso, lo que yo vi en mis amigos me hace pensar que aún a pesar de todo esto en contra que tenemos, hay demasido talento, demasiados valores, deseos, empeño, trabajo, como para que los pesimistas ganen. Aunque no lo quieran muchos, el país va pa'lante, y no porque sea Leonel el que está en el gobierno, es que esa fuerza está ahí y nadie la puede parar. Y al que se quiera largar del país, ojalá encuentre a dónde. Es preferible un dominicano feliz en el exterior, que un dominicano amargado en casa.
Y no sé de dónde me salen estas ideas a mi, cuando todo me indica lo contrario. Probablemente 99 de cada 100 dominicanos esté en desacuerdo conmigo (el otro dominicano que no está en desacuerdo conmigo es porque no le interesa de qué estoy hablando), pero aún así no sé por qué, pero yo le veo un final feliz a todo. El desarrollo de la historia no va a ser un cachú, pero el final va a valer la pena.
Esas fueron algunas de las cosas que pude ver cuando fui a Monte Cristi. ¿Qué tiene esto que ver con la ciudad o la provincia? No sé. Pero eso fue lo que vi. Quizá fue el darme cuenta del potencial que hay en la gente y en las cosas y que ésto sólo se ve cuando estás rodeado de la gente adecuada. Quizá es el que haya tanto qué aprender y admirar aún dónde menos lo esperaba. Quizá Monte Cristi fue sólo la excusa para aprender esto, o quizá fue el calor que me puso a delirar (aunque esto lo escribo de noche y hasta un poquito de frío está haciendo).Bueno, como quiera que sea, disfruté mucho ese viaje y estoy convencido de que la combinación del lugar más mis amigos fue la combinación perfecta. No le quitaría ni le añadiría nada más. Tanto es así que hasta me pesa el saber que estoy llegando al final de este post, pero todo tiene que llegar a su fin. Ya vendrán, si Dios quiere, más viajes y más que aprender. Mientras tanto, me quedo con lo que tengo ahora...








Bueno, ya por hoy concluyo este post para que no se mortifiquen mucho de la envidia los que no pudieron ir. Me estoy empatando todas esas fotos que mandaban contando cómo les fue de bien en una juntadera y yo aquí, friendo tusa. Así que cojan ahí.