lunes, enero 15, 2007

Monte Cristi 2007 (y 2)

Aquí retornando luego de una atareada primera semana de clases. Es fin de semana largo y aprovecho para publicar otro post sobre Monte Cristi. Sí, ya sé que fue un sólo día que estuve allá, pero el viaje me impactó mucho; aunque admito que la experiencia fue mucho más agradable gracias a Dariel, Yazmin, Jenny y Crisnel que compartieron conmigo ese día.

El estar lejos de mi casa me ha puesto nostálgico y también me ha hecho apreciar mucho más mi familia, mi casa, mi ciudad (Santiago es Santiago), la PUCMM, mis amigos de Complemento...

Complemento es algo que ha significado mucho para mí. Ahí he conocido a quienes considero mis mejores amigos. Tengo muchos otros amigos (y muy buenos) fuera de ahí, pero de manera aislada, no como comunidad. El sentido de grupo es algo que añade mucho a una amistad. Pero volviendo al punto, creo que lo mejor ha sido encontrar gente que tiene los mismos valores, criterios y objetivos. Son gente que me inspiran a seguir trabajando y a tratar de hacer las cosas bien. Hubo dos casos en específico, Yazmin y Dariel, que me "engranujaron" de la emoción.

Comienzo primero con Yazmín. Ya se está graduando y está en ese momento donde uno comienza una cuenta regresiva, el momento de "me voy a graduar", el momento de que cualquier cosa puede ocurrir. Ahora es el momento de soñar. A comenzar en limpio, en cero. Ahora es que "se separan los hombres de los muchachos", ahora es que comienza "la candelá", puede ser excitante o atemorizante, dependiendo de cómo sea tu manera de ver las cosas. Puedes ver que todo está mal y pensar que no hay nada que hacer o pensar que puedes ser tú quien sea el/la primero(a) en hacer las cosas bien.

Me estuvo contando que quiere ir fuera a hacer una especialidad, quizá sea a Japón. Aquí no se sabe qué puede ocurrir, pero lo bueno de todo es que no queda más remedio que ocurra algo bueno. Es algo que siempre me ha costado trabajo asimilar, con mi mente lógica y matemática: no hay forma de saberlo, ni de asegurarlo, pero tú sabes que no queda más remedio que todo salga bien. En ese momento te da como un friíto y miras pa'rriba, respiras hondo y te lanzas al vacío. No sabes de dónde sale la inspiración, pero está ahí. Es una experiencia chulísima y cuando tus amigos la viven, es como si la vivieras tú también.

Hoy mismo estuve en el hospital viendo a mi amigo Mike Roller, el cual, literalmente, se rompió una pierna practicando "bouldering" (no sé cómo se traduce). Se fracturó totalmente la tibia y el peroné (su pierna formaba un ángulo de noventa grados... hacia los lados) y además se dislocó el codo izquierdo. Eso fue ayer. Hoy le colocaron un implante de titanio en la pierna y ya está calculando cuándo volverá a hacer rock climbing. Uno diría que qué necio este tipo, está en el hospital y ni bien ha salido y ya está calculando cuándo volverá a hacer lo mismo que le provocó la fractura... No sabe cuándo será, ni cómo, pero será... Todo le dice que no, pero él sabe que sí...

Pero, volviendo a Yazmín, o la futura Dra. Báez, no hay nada como la sensación de comenzar, es como levantarse temprano en la mañana: queda el día completo para hacer cosas, sólo queda que no nos venza la pereza ni la desilución.

Por el otro lado, con Dariel comentaba algo muy parecido, pero él lo veía desde un punto de vista más global, refiriéndose al país. Él mencionaba que se sentía optimista con respecto al país y yo le comentaba que me alegraba que él lo viera así, que yo también compartía esa opinión. Pero (sí, siempre hay un pero) que el pesimismo que encontraba era muy fuerte y con argumentos muy sólidos, tanto así, que muchas veces le mataba su propio optimismo. Y lo entiendo perfectamente. En una de las tertulias que tuve por allá con algunos de mis amigos, estuvimos conversando y llegamos a la conclusión (me incluyo, porque en el momento no tenía más argumentos para probar lo contrario) de que "el país está jodío y no hay forma de salir de esta situación". Y bajo esta perspectiva, no queda más que aguantar nuestra suerte... o rogar a ver si nos sale una visa y poder salir del país.

Pero a pesar de todo eso, lo que yo vi en mis amigos me hace pensar que aún a pesar de todo esto en contra que tenemos, hay demasido talento, demasiados valores, deseos, empeño, trabajo, como para que los pesimistas ganen. Aunque no lo quieran muchos, el país va pa'lante, y no porque sea Leonel el que está en el gobierno, es que esa fuerza está ahí y nadie la puede parar. Y al que se quiera largar del país, ojalá encuentre a dónde. Es preferible un dominicano feliz en el exterior, que un dominicano amargado en casa.

Y no sé de dónde me salen estas ideas a mi, cuando todo me indica lo contrario. Probablemente 99 de cada 100 dominicanos esté en desacuerdo conmigo (el otro dominicano que no está en desacuerdo conmigo es porque no le interesa de qué estoy hablando), pero aún así no sé por qué, pero yo le veo un final feliz a todo. El desarrollo de la historia no va a ser un cachú, pero el final va a valer la pena.

Esas fueron algunas de las cosas que pude ver cuando fui a Monte Cristi. ¿Qué tiene esto que ver con la ciudad o la provincia? No sé. Pero eso fue lo que vi. Quizá fue el darme cuenta del potencial que hay en la gente y en las cosas y que ésto sólo se ve cuando estás rodeado de la gente adecuada. Quizá es el que haya tanto qué aprender y admirar aún dónde menos lo esperaba. Quizá Monte Cristi fue sólo la excusa para aprender esto, o quizá fue el calor que me puso a delirar (aunque esto lo escribo de noche y hasta un poquito de frío está haciendo).

Bueno, como quiera que sea, disfruté mucho ese viaje y estoy convencido de que la combinación del lugar más mis amigos fue la combinación perfecta. No le quitaría ni le añadiría nada más. Tanto es así que hasta me pesa el saber que estoy llegando al final de este post, pero todo tiene que llegar a su fin. Ya vendrán, si Dios quiere, más viajes y más que aprender. Mientras tanto, me quedo con lo que tengo ahora...




sábado, enero 06, 2007

Ariel... espero mas...

Hola Ariel,

Me he entretenido mucho con tus ultimos articulos y con las fotos... jaja Gracias.

viernes, enero 05, 2007

Monte Cristi 2007 (1)

Este año durante las vacaciones de Navidad pude hacer una corta pero provechosa visita a Monte Cristi. Andaba con Dariel, Crisnel y Yazmin. Fuimos a saludar a Jenny, la cual teníamos mucho tiempo que no veíamos ni sabíamos de ella, luego que tuvo una recaída durante el año pasado.

A Jenny la vi muy bien. Se notaba un poco diferente, pero no mucho y ella y sus padres se portaron muy bien con nosotros: Jenny hizo el trabajo de guía dentro de Monte Cristi y sus padres nos invitaron a comer.

Para variar, hacía un calorcito nítido, pero la brisita de la playa suavizó un poco la temperatura. Pero este año andaba preparado: andaba en pantalones cortos, para lucir las canillas, andar más fresco y para alimentar a la fauna insectívora chupadora de sangre, también conocida como mosquitos y malles.

El viaje transcurrió sin mayores inconvenientes. Salimos de Santiago poco después de las 9:30 AM, tomamos la Estrella Sadhalá y luego la Autopista Presidente Joaquín Balaguer.

La carretera está muy buena y se llega de Santiago a Monte Cristi en menos de dos horas manejando despacio. El único inconveniente es que tiene algunos hoyos que si no los viste a tiempo, probablemente tengas que volver en taxi o en una guagua de las que van expreso. La última de esas guaguas sale a las 7:00 PM de la ciudad de San Fernando de Monte Cristi. Pero aparte de eso, el viaje es muy placentero. (A la derecha: Puerta de entrada a Villa Vásquez. A la derecha de la Puerta, el escudo un escudo que no sé si es del municipio o de la provincia).

Hay una cosa que me pareció interesante y es que los últimos "20 km" parecen mucho más largos que los previos cuarenta, a pesar de que la carretera está en buenas condiciones y hay poco tránsito. A mi me parece que los indicadores están malos y eso lo ponen para que uno crea que está casi llegando y no se desespere.

El paisaje es uno de los mayores atractivos. Se pasa de una zona verde a una desértica en el transcurso de unos cuantos kilómetros. La zona oeste de la ciudad de Santiago es un poco más seca que el promedio del Cibao Central, pero aún es lo que se diría verde. Luego se observan unos cuantos sembradíos de arroz y otros frutos, pero luego de Navarrete y el Cruce de Esperanza, casi de repente el paisaje se torna seco. Lo único que se ve son cambrones y ¡hasta cactus aparecen! ¡Y se me olvidó tomarle unas fotos! Pero, en el próximo viaje será.

La ciudad tiene mucha historia. Y nuevamente me doy cuenta que no es lo mismo ver algo así por verlo que visitarlo con alguien que te lo explique. Nuestra prestigiosa guía (Jenny) nos enseñó uno de los primeros parques que se hicieron allí. La ciudad, que comenzó como una villa, es muy antigua (1506), pero no quedan (que yo sepa) edificaciones de la época. Me imagino que después de las Devastaciones de Osorio en 1605(sí, yo también ponía atención en la clase de Historia), destruyeron todo y la zona quedó casi totalmente desierta durante varios siglos.

Las edificaciones más antiguas parecen ser como de finales del siglo XIX, aunque la mayoría de éstas no están en buenas condiciones. Se parecen mucho a la casa que pongo en esta foto (ubicada en la General López en Santiago), aunque hay más de las que tienen la galería que rodea la casa por dos lados (si está en una esquina). Casi ninguna tiene patio frontal, pero el patio trasero muchas veces es grande y con algunos árboles frutales. Pero para dar esos detalles, es mejor hablar con Blas (mi hermano) que es el que lleva registro de todo eso, aunque hay que agarrarlo de buen humor, porque si no te devuelve antes que tengas tiempo de preguntar.

En el centro de la ciudad están el parque con su famoso reloj (que está en hora y las campanas funcionan nítidamente), la Iglesia y el Colegio San José, el cual es enorme. Estuve ahí una vez en el '98 me parece, como jurado de la primera ronda de las Olimpíadas de Matemáticas de ese año.

Puedes subir a una plataforma que hay en el reloj que está a la altura de un segundo piso. No es muy alto, pero es fresco. La escalerita que llega hasta el reloj en sí está cerrada al público y parece que sólo permiten personal técnico más arriba de ahí. Aquí hay algunas fotos tomadas en esa área. Si quieres, puedes hacer click en ellas y te enlaza a una página donde hay una versión más grande de la misma foto. Una vez allí le haces un click derecho y puedes guardar la foto.




Por supuesto, la playa no se podía quedar en este viaje. Está chulísima, no nos bañamos porque el sol picaba mucho a esa hora, pero estaba mortal. Me gusta más esa que las que están en el Este de la Florida Central (Cocoa y Daytona Beach, específicamente). La arena de las playas de Monte Cristi es un poco más parda y tiene como pequeñas piedritas oscuras o algo que le hace ver como si tuviera "pinticas". Tiene el muelle y, por supuesto, el Morro. Esa montaña se ve impresionante desde la casetica que hay en el muelle. Nos queríamos tirar una foto en uno de los bancos de la caseta y quedar con el Morro a nuestras espaldas, pero uno de los socios del lugar estaba echando una pavita y nosotros somos muy decentes y no quisimos despertarlo.

Luego, nuestra amable guía nos llevó a ver el Zapato. Recuerdo que fui a verlo cuando estaba bien chiquito, en ese momento vi y dije: "¿y este viaje tan largo y esta caminata para ver esto?", pero ahora lo vi y me pareció un espectáculo impresionante. Pude tomar algunas fotos en el área que me gustan mucho. Las voy a poner aquí para que los muchachos la puedan bajar, si es que no han podido comunicarse con Yazmín o con Olga.

Para variar, mi panita y amiguita full Yazmín cogió su cuadre para la foto... y quedó muy bien. Y ya que estábamos en cuadres y fotos, Crisnel también se tiró su foto tipo portada de CD. Esa foto de Crisnel me bufió, quedó así como con aire de exploración/descubrimiento de América.



Bueno, ya por hoy concluyo este post para que no se mortifiquen mucho de la envidia los que no pudieron ir. Me estoy empatando todas esas fotos que mandaban contando cómo les fue de bien en una juntadera y yo aquí, friendo tusa. Así que cojan ahí.
En otro post voy a comentar un poco más la experiencia en sí de compartir con los muchachos, la música en vivo/serenata en el carro y la posterior visita a Wendolina y a Yazmín en el Pediátrico.

jueves, enero 04, 2007

Complevivencia 2007 (1)

Bueno, aquí estoy llegando de mis vacaciones de Navidad que me las pasé en Santiago. Pasé muy buen rato por allá. Los muchachos están trabajando fuertemente en la Complevivencia 2007 .

Estuve por allá tratando de ayudar en lo que podía y tenía tiempo. Aproveché además para tirar muchas fotos, cosa que no tenía oportunidad anteriormente y me empaté todas las fotos atrasadas.

Complemento tiene muchos coordinadores "nuevos", o bueno, por lo menos para mí lo son. Hay algo positivo y es que tienen muchos deseos de trabajar. Algo que el grupo, gracias al trabajo de mucha gente, pudo superar con respecto a Complevivencias pasadas. Veo que hay mucha unión entre los miembros del grupo, no sólo en el aspecto del trabajo, sino también en el área personal. Muchos son amigos aún fuera del grupo.
Este año tuvimos, como me gustaría que se hiciera costumbre, varias reuniones en mi casa. Lo que lamento fue que no pude cumplir con mi palabra de que iba a tener una cena de espaguetis en casa, preparados por mi. Eso, lamentablemente no ocurrió, pero, yo soy un "hombre de palabra" y prometo cumplir para una próxima ocasión. Espero que todavía estén coordinando los mismos muchachos que están ahora.
Dentro de lo positivo que pude ver en las pocas reuniones que participé puedo mencionar unidad, cohesión, deseos de trabajar, identificación con la actividad y el grupo, responsabilidad e innovación (ya hay una página de internet, te puedes inscribir por ahí, siguen los Completours, Tardes de Dulces, Complebohemios, etc.)


Por otro lado, no todo será alegría y felicidad. También hay muchas cosas que seguir superando. Lo primero es que todavía se sigue perdiendo mucho tiempo en las reuniones porque los miembros hablan mucho, aunque para ser sincero, no sé qué tan factible sea el poder corregir esto porque somos dominicanos y como tales, tenemos que hablar todos al mismo tiempo. Pero ya, sin relajo, creo que sí se puede superar esto si se pone esfuerzo.
Además, tanto los comités de Liturgia como Crecimiento Personal (que por cierto, Amelia y Carol han comenzado con el pie derecho, pero aún nos queda mucho por hacer) tienen una tarea larga y ardua para con el grupo de Coordinadores. Esto lo digo porque es un reto muy grande el llevar un mensaje como el que se plantea enviar Complemento: es un grupo de servicio que pone en práctica lo que Jesucristo enseña.
Pero esto no es tan sencillo como parece, porque tiene que trabajar de acuerdo a principios y normas cristianos y todavía ser atractivo a un público que quizá no es practicante de la religión. Aquí todavía queda mucho trabajo por hacer. Tenemos que madurar (me incluyo como el primero que tiene que hacerlo) en el plano espiritual, principalmente; y en el plano personal: poner en práctica los valores que sabemos son necesarios para una vida en equilibrio.

Ya por hoy termino este post, pero continuaré comentando pronto.

miércoles, enero 03, 2007

Mensaje Urbi et Orbi del Santo Padre Benedicto XVI

Mensaje Urbi et Orbi del Santo Padre Benedicto XVI
(Navidad, 25 de diciembre de 2006)

"Salvator noster natus est in mundo" (Misal Romano).

¡"Nuestro Salvador ha nacido en el mundo"! Esta noche, una vez más, hemos escuchado en nuestras Iglesias este anuncio que, a través de los siglos, conserva inalterado su frescor. Es un anuncio celestial que invita a no tener miedo porque ha brotado una "gran alegría para todo el pueblo" (Lc 2,10). Es un anuncio de esperanza porque da a conocer que, en aquella noche de hace más de dos mil años, "en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor" (Lc 2,11). Entonces, a los pastores acampados en la colina de Belén; hoy, a nosotros, habitantes de este mundo nuestro, el Ángel de la Navidad repite: "Ha nacido el Salvador; ha nacido para vosotros. ¡Venid, venid a adorarlo!".

Pero, ¿tiene todavía valor y sentido un "Salvador" para el hombre del tercer milenio? ¿Es aún necesario un "Salvador" para el hombre que ha alcanzado la Luna y Marte, y se dispone a conquistar el universo; para el hombre que investiga sin límites los secretos de la naturaleza y logra descifrar hasta los fascinantes códigos del genoma humano? ¿Necesita un Salvador el hombre que ha inventado la comunicación interactiva, que navega en el océano virtual de internet y que, gracias a las más modernas y avanzadas tecnologías mediáticas, ha convertido la Tierra, esta gran casa común, en una pequeña aldea global? Este hombre del siglo veintiuno, artífice autosuficiente y seguro de la propia suerte, se presenta como productor entusiasta de éxitos indiscutibles.

Lo parece, pero no es así. Se muere todavía de hambre y de sed, de enfermedad y de pobreza en este tiempo de abundancia y de consumismo desenfrenado. Todavía hay quienes están esclavizados, explotados y ofendidos en su dignidad, quienes son víctimas del odio racial y religioso, y se ven impedidos de profesar libremente su fe por intolerancias y discriminaciones, por ingerencias políticas y coacciones físicas o morales. Hay quienes ven su cuerpo y el de los propios seres queridos, especialmente niños, destrozado por el uso de las armas, por el terrorismo y por cualquier tipo de violencia en una época en que se invoca y proclama por doquier el progreso, la solidaridad y la paz para todos. ¿Qué se puede decir de quienes, sin esperanza, se ven obligados a dejar su casa y su patria para buscar en otros lugares condiciones de vida dignas del hombre? ¿Qué se puede hacer para ayudar a los que, engañados por fáciles profetas de felicidad, a los que son frágiles en sus relaciones e incapaces de asumir responsabilidades estables ante su presente y ante su futuro, se encaminan por el túnel de la soledad y acaban frecuentemente esclavizados por el alcohol o la droga? ¿Qué se puede pensar de quien elige la muerte creyendo que ensalza la vida?

¿Cómo no darse cuenta de que, precisamente desde el fondo de esta humanidad placentera y desesperada, surge una desgarradora petición de ayuda? Es Navidad: hoy entra en el mundo "la luz verdadera, que alumbra a todo hombre" (Jn 1, 9). "La Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros" (ibíd. 1,14), proclama el evangelista Juan. Hoy, justo hoy, Cristo viene de nuevo "entre los suyos" y a quienes lo acogen les da "poder para ser hijos de Dios"; es decir, les ofrece la oportunidad de ver la gloria divina y de compartir la alegría del Amor, que en Belén se ha hecho carne por nosotros. Hoy, también hoy, "nuestro Salvador ha nacido en el mundo", porque sabe que lo necesitamos. A pesar de tantas formas de progreso, el ser humano es el mismo de siempre: una libertad tensa entre bien y mal, entre vida y muerte. Es precisamente en su intimidad, en lo que la Biblia llama el "corazón", donde siempre necesita ser salvado. Y en la época actual postmoderna necesita quizás aún más un Salvador, porque la sociedad en la que vive se ha vuelto más compleja y se han hecho más insidiosas las amenazas para su integridad personal y moral. ¿Quién puede defenderlo sino Aquél que lo ama hasta sacrificar en la cruz a su Hijo unigénito como Salvador del mundo?

"Salvator noster", Cristo es también el Salvador del hombre de hoy. ¿Quién hará resonar en cada rincón de la Tierra de manera creíble este mensaje de esperanza? ¿Quién se ocupará de que, como condición para la paz, se reconozca, tutele y promueva el bien integral de la persona humana, respetando a todo hombre y toda mujer en su dignidad? ¿Quién ayudará a comprender que con buena voluntad, racionabilidad y moderación, no sólo se puede evitar que los conflictos se agraven, sino llevarlos también hacia soluciones equitativas? En este día de fiesta, pienso con gran preocupación en la región del Oriente Medio, probada por numerosos y graves conflictos, y espero que se abra a una perspectiva de paz justa y duradera, respetando los derechos inalienables de los pueblos que la habitan. Confío al divino Niño de Belén los indicios de una reanudación del diálogo entre israelitas y palestinos que hemos observado estos días, así como la esperanza de ulteriores desarrollos reconfortantes. Confío en que, después de tantas víctimas, destrucciones e incertidumbres, reviva y progrese un Líbano democrático, abierto a los demás, en diálogo con las culturas y las religiones. Hago un llamamiento a los que tienen en sus manos el destino de Irak, para que cese la feroz violencia que ensangrienta el País y se asegure una existencia normal a todos sus habitantes. Invoco a Dios para que en Sri Lanka, en las partes en lucha, se escuche el anhelo de las poblaciones de un porvenir de fraternidad y solidaridad; para que en Dafur y en toda África se ponga término a los conflictos fraticidas, cicatricen pronto las heridas abiertas en la carne de ese Continente y se consoliden los procesos de reconciliación, democracia y desarrollo. Que el Niño Dios, Príncipe de la paz, haga que se extingan los focos de tensión que hacen incierto el futuro de otras partes del mundo, tanto en Europa como en Latinoamérica.

"Salvator noster": Ésta es nuestra esperanza; este es el anuncio que la Iglesia hace resonar también en esta Navidad. Con la encarnación, recuerda el Concilio Vaticano II, el Hijo de Dios se ha unido en cierto modo a cada hombre (cf. Gaudium et spes, 22). Por eso, puesto que la Navidad de la Cabeza es también el nacimiento del cuerpo, como enseñaba el Pontífice san León Magno, podemos decir que en Belén ha nacido el pueblo cristiano, cuerpo místico de Cristo en el que cada miembro está unido íntimamente al otro en una total solidaridad. Nuestro Salvador ha nacido para todos. Tenemos que proclamarlo no sólo con las palabras, sino también con toda nuestra vida, dando al mundo el testimonio de comunidades unidas y abiertas, en las que reina la hermandad y el perdón, la acogida y el servicio recíproco, la verdad, la justicia y el amor.

Comunidad salvada por Cristo. Ésta es la verdadera naturaleza de la Iglesia, que se alimenta de su Palabra y de su Cuerpo eucarístico. Sólo redescubriendo el don recibido, la Iglesia puede testimoniar a todos a Cristo Salvador; hay que hacerlo con entusiasmo y pasión, en el pleno respeto de cada tradición cultural y religiosa; y hacerlo con alegría, sabiendo que Aquél a quien anuncia nada quita de lo que es auténticamente humano, sino que lo lleva a su cumplimiento. En verdad, Cristo viene a destruir solamente el mal, sólo el pecado; lo demás, todo lo demás, lo eleva y perfecciona. Cristo no nos pone a salvo de nuestra humanidad, sino a través de ella; no nos salva del mundo, sino que ha venido al mundo para que el mundo se salve por medio de Él (cf. Jn 3,17).

Queridos hermanos y hermanas, dondequiera que os encontréis, que llegue hasta vosotros este mensaje de alegría y de esperanza: Dios se ha hecho hombre en Jesucristo; ha nacido de la Virgen María y renace hoy en la Iglesia. Él es quien lleva a todos el amor del Padre celestial. ¡Él es el Salvador del mundo! No temáis, abridle el corazón, acogedlo, para que su Reino de amor y de paz se convierta en herencia común de todos. ¡Feliz Navidad!

martes, enero 02, 2007

¿Qué nos faltó?

¿Qué nos faltó? es la pregunta que surge en mí cuando pienso... en Complementando... ¿qué fue lo que faltó? Porque a mi entender interés había... buenos integrantes, pues eso no se duda... una meta en común y un fin que seguir... así que vuelvo a preguntar ¿Qué nos faltó?

Pensando...